El THC ya no es lo importante. Lo importante son los terpenos..
02 de marzo de 2026 · 4 min de lectura
Hace diez años vender una variedad por su porcentaje de THC tenía sentido — el rango del mercado era enorme, del 10% al 22%. Hoy cualquier genética comercial seria está entre el 24% y el 28%. Por encima de eso es sobrealimentación, marketing y laboratorios que dibujan cifras bonitas. La diferencia real entre variedades ya no está en el porcentaje, sino en qué efecto y qué aroma obtienes en realidad.
Qué son los terpenos.
Los terpenos son las moléculas aromáticas que la planta produce junto con los cannabinoides. Hay unos 200; en cannabis pesan una veintena: limoneno (cítrico), mirceno (herbáceo), cariofileno (pimienta), linalool (lavanda), pineno (pino), terpinoleno (verde fresco). La combinación y la proporción de terpenos determinan a qué huele una variedad y, lo que es más importante, cómo actúa.
Efecto séquito.
Los cannabinoides y los terpenos trabajan juntos — es el llamado efecto séquito. El mismo THC con un perfil de terpenos distinto produce experiencias distintas: con mirceno, sedante y “de sofá”; con limoneno, eufórico y luminoso; con cariofileno, corporal y relajante muscular. Dos variedades con el mismo THC pueden comportarse de manera totalmente diferente.
Cómo lo medimos.
Tenemos dos herramientas. La primera es la nariz: varias personas describen de forma independiente el aroma de cada fenotipo en formato ciego, y nos quedamos con aquellos cuyas descripciones convergen. La segunda es un análisis GC-MS del perfil de terpenos, que hacemos en cada lote. Pronto aparecerá una etiqueta de terpenos en cada ficha del catálogo, justo encima de la tabla con el THC y el tiempo de floración.