Cómo guardar las semillas sin matar la germinación.
10 de abril de 2026 · 3 min de lectura
Las semillas de cannabis están vivas. Dentro de esa cáscara fría de quitina hay un embrión, y quiere recibir el menor número de estímulos externos hasta que la plantes. Bien guardadas, mantienen más del 90% de germinación durante cinco años; mal guardadas, caen al 50% en medio año.
Temperatura.
El objetivo son unos 4–8°C estables: el estante inferior de la nevera. Las oscilaciones son peores que el calor constante: pasar de 25→4→25→4 daña el embrión más que un constante 20°C. Si la nevera está llena, vale un armario oscuro con cambios mínimos de temperatura.
Humedad.
Las semillas deben permanecer secas — humedad interna del 5 al 9%. Mete un sobre de gel de sílice (el que viene en las cajas de zapatos sirve) en una bolsa hermética o un tarro bien cerrado y olvídate durante un año. La sílice absorberá la humedad sobrante y mantendrá el microclima estable.
Luz.
Cualquier luz es enemiga. Las semillas leen la luz como la señal de “es hora de germinar”, y los fotones degradan el embrión poco a poco incluso a través de plástico transparente. Guárdalas en un envase opaco o dentro de una caja de cartón metida en la bolsa.